Una idea por oración. Las oraciones largas sobrecargan la memoria de trabajo y aumentan el riesgo de malentendidos.
La longitud ideal de una oración en lenguaje claro es de entre 15 y 20 palabras. Cuando una oración supera las 30 palabras, es momento de dividirla. Busca los puntos naturales de corte: conjunciones como "y", "pero" o "aunque" suelen ser buenos lugares para hacer una pausa. Cada oración debe transmitir una sola idea completa. El lector agradece el ritmo que ofrecen las oraciones cortas y puede procesar la información sin esfuerzo adicional.